Gracias a Cáritas

 

Cáritas, que en español se traduce “caridad”, proviene de la teología católica y es una de las tres virtudes teologales (las tres virtudes teologales son fe, esperanza y caridad, cuyo objetivo directo es Dios), pero más usualmente designa a Caritas Internationalis, una organización humanitaria de la Iglesia Católica, siendo ésta la organización caritativa más grande del planeta.

Cáritas es una organización humanitaria que agrupa 162 organizaciones nacionales católicas de asistencia, desarrollo y servicio social. Los trabajos humanitarios de Caritas son realizados sin tener en cuenta la confesión, raza, género o etnia de los beneficiarios. La misión de Caritas es resultado de la doctrina social de la Iglesia, centrando sus actividades en la dignidad de la persona humana.

Caritas Internationalis es una organización dedicada al combate de la pobreza, de la exclusión, de la intolerancia y de la discriminación. Habilita a los pobres a participar en los asuntos que afectan directamente sus vidas, además intercede por ellos en los foros tanto nacionales como internacionales. Caritas es una organización de la Iglesia que ayuda a los marginados de la sociedad, les da hogar por algunos días, les dan alimento a los más necesitados y brinda servicios básicos de salud.

La primera organización local de Caritas nació en la ciudad alemana de Colonia, en 1897. Fue creada por el prelado Lorenz Werthmann (1858–1921) cuyo nombre original en alemán fue: “Charitasverband für das katholische Deutschland” cuya traducción literal en español es: “Asociación caritativa para la Alemania católica”; la sede de Caritas en Alemania se encuentra hoy en día en Friburgo. En 1916 fue reconocida por la conferencia episcopal como la unión de las asociaciones diocesanas dedicadas a actividades de caridad.

Durante la época del nacional socialismo la asociación Cáritas perdió fuerza política y legal, aunque había sido legalmente reconocida desde 1933. Durante el tiempo de la postguerra de la Segunda Guerra Mundial, Caritas incrementó sus actividades en la distribución de donaciones extranjeras para el pueblo alemán. En la década de los años sesenta llevó como ayuda voluntarios extranjeros para ayudar a damnificados ya fuera de catástrofes naturales como de la guerra.

Después de la unión de las dos Alemanias, Cáritas logró en la antigua República Democrática Alemana en 1990 la nueva reapertura como organización legalmente establecida y su trabajo y objetivos fueron reconocidos. Después se crearon organización nacional de Caritas en Suiza, en Austria y en Estados Unidos. En julio de 1924 se decidió hacer una central con sede en la ciudad suiza de Lucerna y en diciembre de 1951 se creó Caritas Internationalis.

La confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia católica en España, instituida por la Conferencia Episcopal, fue Creada en 1947. Cáritas tiene personalidad jurídica propia, tanto eclesiástica como civil. Entre sus objetivos fundacionales destacan la ayuda a la promoción humana y al desarrollo integral de la dignidad de todas las personas que se encuentran en situación de precariedad. En su trayectoria Cáritas asume un triple compromiso en su acción social: informar, denunciar y sensibilizar a la opinión pública sobre las situaciones de pobreza y vulnerabilidad, sus causas, consecuencias y la posibilidad de participación en el cambio.

La red nacional de Cáritas está constituida por unas 5.000 Cáritas Parroquiales, 68 Cáritas Diocesanas y sus correspondientes Cáritas Regionales o Autonómicas. Cáritas desarrolla dentro de España una importante labor de apoyo y promoción social a diversos grupos sociales en situación de precariedad y/o exclusión social. El compromiso con estas situaciones es apoyado por el trabajo gratuito de más de 65.000 personas voluntarias, que representan el 90 por ciento de los recursos humanos de la institución en toda España.

La acción desarrollada para la erradicación de la pobreza tiene también una amplia dimensión internacional que funciona a través de 154 Cáritas nacionales, con presencia en 198 países y territorios, integradas en la Cáritas Internacional, con sede en Roma. Es en este contexto de la red de Caritas Internationalis donde se ha desarrollado también su pertenencia y participación activa en Cáritas Europa.

Cáritas es una importante fuente de información sobre temas relacionados con la realidad social, como una vertiente más de su trabajo la Confederación Cáritas, a través de su Editorial ha contribuido a la sensibilización de la opinión pública en las causas que generan el empobrecimiento y la situación de muchas personas en el mundo. Ha formado e informado a todas aquellas personas que desean ampliar sus conocimientos en este campo de la acción social y la cooperación internacional, potenciando, en algunos casos, el trabajo con otras editoriales del sector. En muchos casos, la acción de Cáritas se ha basado en esa información. En otros, los datos son fruto de las iniciativas de Cáritas. Y en todos, son la base del saber necesario en el campo de la actividad social para todo aquel que desee conocer el panorama de nuestra sociedad.

El símbolo de Cáritas fue creado por Eduardo Requena, el símbolo identificativo de Cáritas, LOS CUATRO CORAZONES, reúne los atributos siguientes: Su carácter de trabajo social y solidario está representado por la utilización del corazón; su carácter organizativo y la necesidad de aunar esfuerzos lo simboliza la unión de los cuatro corazones; la idea de acogida la representa el hecho de que uno de los cuatro corazones sea diferente y más grande, Cáritas entiende que puede tener dos lecturas: representar la acogida de la persona necesitada que demanda los servicios de Cáritas y también la integración de un nuevo miembro, voluntario o colaborador de la organización; y su carácter confesional se simboliza por la cruz que forma el ensamblaje de los cuatro corazones en su unión.

Cáritas como unidad local es autónoma e independiente, sin embargo existe el principio de apoyo entre toda la comunidad global. Su financiación proviene de donaciones tanto de dinero como en especie. Las donaciones que los fieles católicos le aportan en todo el mundo representan también una fuente de empleo para personas que administran localmente ayuda, aunque la mayoría de los bienhechores son voluntarios.

La realidad se impone sobre quienes quieren que su doctrina intransigente sea tenida por una verdad donde no cabe la contradicción ni la duda. Es evidente y no queda lugar a dudas que la Iglesia ofrece un apoyo imprescindible a las políticas sociales. Ciertos sectores progre-laicistas critican sin argumentos, y por desconocimiento, la financiación de la Iglesia católica en España. Ignoran, a sabiendas, la labor asistencial, de compromiso, de esfuerzo, de sacrificio, de apoyo y de caridad que desarrolla Cáritas.

Los datos son demoledores, cerca de 800.000 personas, el doble que dos años atrás, sobrevivieron durante 2009 gracias a Cáritas, que atendió a sus necesidades primarias de vivienda y alimentación.  Ésta cifra constituye un record histórico. En dos años se ha duplicado el número de personas atendidas. Las personas que llegan a Cáritas lo hacen normalmente derivadas de los servicios sociales públicos, ya que estos no tienen capacidad o infraestructuras para atenderlas.

Cáritas está cada vez más presente. Según los últimos datos, la tasa de paro en España está muy cercana al 21%, más del doble de la media europea. De los 14,3 millones de hogares españoles que venían viviendo en barrios acomodados, 2,1 millones han caído en la exclusión social debido fundamentalmente a la pérdida de empleo. Hay ya 1.308.300 familias con todos sus miembros en paro (EPA II Trimestre 2010). Frente a esta situación, el Gobierno de Zapatero no ha adoptado medidas para paliar el problema de la exclusión social o la pobreza en nuestro país.

En época de crisis, como la que estamos padeciendo, la tasa de pobreza en nuestro país ha pasado del 19,3% del 2007 al 22,7% en el 2009. Es alarmante el número de hogares que han caído en la exclusión social, de 2.795.000 en 2007 a los 3.171.000 en el 2009. Según Cáritas, hay 9 millones de personas que viven bajo el umbral de la pobreza, en torno a un millón más que hace dos años. Muchas familias cuyos miembros se han quedado en paro se han visto obligadas a acudir a comedores sociales y a entidades como Cáritas para poder alimentarse, pagar la hipoteca, la luz, el alquiler, los libros de texto de sus hijos o la vestimenta. Más de 9 millones de hogares sobreviven con menos de 6.000€ al año, una cifra record según denuncia Cáritas. Seis de cada diez familias no llegan a final de mes.

Los principales destinatarios  a los que Cáritas destina su ayuda han sido: para acogida y asistencia ayudó a 786.273; 135.672 inmigrantes; Cáritas diocesanas y parroquias han atendido a 124.428 personas; por asuntos de empleo e inserción social a 90.664 personas; y a 79.616 personas sin hogar. Las cifras no engañan, es muy impactante la acción que realiza Cáritas. Ha tenido que invertir del año 2008 al 2009 un 25% más en ayudas. En 2008 fueron 23 millones de € y en 2009 fueron 31 millones de €. ¿Quiénes acuden a Cáritas? Son parados de entre 30-40 años con hijos pequeños, mujeres que viven solas e inmigrantes, entre otros.

El número de donantes también se ha duplicado, mientras que en 2008 fueron 225.641 personas en 2009 fue de 472.873 personas las que hicieron donaciones a esta organización. Es evidente que los españoles saben a quién tienen que donar su dinero pese a la crisis económica, se dan cuenta de la eficacia de esta asociación de la Iglesia aunque le pese a la progresía de este país. De cada 100€ destinados a Cáritas el 62,3% son donaciones de particulares y el 37,87% son donaciones de organismos públicos.

Cuando más daño empezó a hacer la crisis la conciencia social de los españoles ha hecho que el número de voluntarios ascienda a los 60.000. Cada vez hay más personas dispuestas a participar en Cáritas en la ayuda a personas que de verdad lo necesita. Personas que no son católicas pero que colaboran con esta organización porque saben que ahí ayudan de verdad.

La inversión no ha dejado de crecer aumentando un 6% alcanzando la cifra de 230 millones de € en 2009. De esos 230 millones Cáritas española ha destinado 25,46 millones a la cooperación internacional, ayudando a 4,7 millones de personas en todo el mundo. En España ha destinado 204 millones en 20 programas, ayudando a 1,5 millones de personas. En total, 6,2 millones de de personas se han visto ayudadas por Cáritas.

Viendo estos datos uno se da cuenta como es tan importante poner la “X” en la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta. Para que luego algunos progres renieguen y suelten todo tipo de insultos a la Iglesia y a sus asociaciones que a través de ella ayudan a los más necesitados. También debería haber otra casilla para poder elegir enviar parte de nuestro dinero a los sindicatos o partidos políticos.

El Gobierno debe apoyar a entidades sociales y organizaciones sin ánimo de lucro, como por ejemplo Cáritas, que ayuden o acojan a personas con pocos recursos. También debe de aprobar un Plan de inclusión social para este periodo de crisis que contenga medidas para reducir la exclusión social y la pobreza en nuestro país, ya que el Plan Nacional de Acción para la inclusión social del Reino de España 2008-2010 está a punto de finalizar.

La crisis económica ha provocado un notable incremento de las ayudas de carácter básico. El perfil del demandante sitúa a Cáritas ante familias jóvenes con hijos pequeños, mujeres solas e inmigrantes, pero también hay muchos españoles que “nunca pensaron” que tendrían que acudir a Cáritas. Lógicamente, las restricciones en las políticas públicas de carácter social conducen al incremento de la pobreza y todas las previsiones apuntan a que las entidades que encauzan la solidaridad con los más desfavorecidos tendrán que seguir trabajando para hacer frente con recursos escasos a necesidades cada vez mayores. Cáritas es la expresión de ayuda  de primera magnitud a los empobrecidos y excluidos sociales.

Los españoles siempre se han particularizado por su muestra de la solidaridad y gracias a esta virtud, en plena crisis económica, se ha recaudado un 21 por ciento más de donativos, duplicándose el número de socios y donantes, con la peculiaridad de que muchos de estos donativos proceden de personas que también están pasando dificultades. La solidaridad es un valor muy arraigado en la sociedad española. La Iglesia ofrece un apoyo imprescindible a las políticas sociales porque atiende necesidades inaplazables sin exigencias formales ni requisitos burocráticos. Todo el que lo necesita de verdad encuentra no solo el afecto y la comprensión, sino la asistencia material de Cáritas y de otras entidades vinculadas con el catolicismo social. Millones de personas reconocen ampliamente esta labor sacrificada y eficaz, que no exige nada a cambio. Por desgracia, ciertos sectores políticos intentan desviar la atención sobre su propio fracaso con debates artificiales contra la Iglesia.

Hay un dato muy conmovedor que es el de la cuantía, ya que la media de las ayudas que se están recibiendo está entre 10-15€. Gente que no puede dar mucho, pero da algo para ayudar. Personas que van guardando euro a euro una pequeña cantidad para poder dárselo a Cáritas. Algo positivo que podríamos sacar de esta crisis es que nos hace ser más conscientes de las personas que tenemos muy cerca y que están pasando mucha necesidad.

De esta forma podemos comprobar lo bien que utiliza el dinero Cáritas y luego cogemos el periódico y vemos “7,4 millones de € destinados para los viajes de los titiriteros”, los treinta y tantos mil móviles que tiene la junta de Andalucía a costa del contribuyente o las miles de empresas públicas creadas para recolocar a un político o a un amigo, etcétera. Con esto quiero hacer ver el derroche de dinero que tienen las comunidades autónomas. Lo que se podría hacer con ese dinero. Es más, recordemos como la Junta de Andalucía gobernada por el PSOE retiró las ayudas a Cáritas el año pasado, que valiente iniciativa, que acertada y que progresista. Y todo por ese anticlericalismo del siglo XIX que sigue infectando a la izquierda española, que es por otra parte la izquierda más cutre, más rencorosa y más retrógrada de toda Europa ideológicamente hablando. Luego la Junta de Andalucía se dedica a gastar dinero en dar condones, le doy la enhorabuena al señor Griñan.

La izquierda siempre se ha dedicado a dar lecciones sobre políticas sociales, pero la verdad es que no hay nada más antisocial que un Gobierno que sube los impuestos castigando a los ciudadanos, que recorta las pensiones empeorando la vida de los mayores y quitándoles lo que es suyo, que tiene cerca de 5 millones de parados o que gobierna comunidades  con el mayor índice de pobreza relativa como Andalucía y Extremadura desde hace 30 años. No haya nada más antisocial que las políticas de Zapatero.

La labor social que desarrolla Cáritas es muy amplia y está muy diversificada. No sólo desarrolla actividades dirigidas a la asistencia, la rehabilitación o la inserción social de las víctimas de la pobreza y la exclusión social, sino que hace especial énfasis en la promoción y en la denuncia de las causas de las injusticias que generan estas situaciones. Sus acciones abarcan también todos los grupos sociales afectados por la desigualdad y la injusticia.

Cáritas lleva a cabo esta amplia tarea de lucha contra la pobreza y la exclusión gracias a una amplia infraestructura estatal e internacional, y a las aportaciones de miles de donantes anónimos que colaboran de forma desinteresada con sus fines humanitarios. Tanto por el volumen de recursos económicos que maneja como por el número de personas voluntarias comprometidas en sus actividades, Cáritas está actualmente considerada una de las mayores organizaciones del sector  en  nuestro país y una de las mayores redes internacionales.

No sorprende la labor de Cáritas y de la Iglesia que lleva ayudando a los más necesitados toda la vida como quien dice. Síntoma del buen samaritano, para dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento y vestir al que pasa frio. Debemos hacérnoslo mirar todos y ver cuánto de nuestro dinero y tiempo lo utilizamos para ayudar a los más necesitados. Cáritas es la solidaridad en estado puro.

CÁRITAS IN VERITATE, La caridad es la verdad.

Para quien le pueda interesar, en la web de Cáritas se ofrecen datos sobre los aspectos más significativos de su actividad y de cómo colaborar: http://www.caritas.es/     Para colaborar con Cáritas puede hacer su donativo al siguiente número de cuenta de Caja Madrid ofrecida en el programa Dando Caña de Intereconomía: 2038 1028 11 6001030047

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9 comentarios

  1. Excelente. Menos mal que, aunque sea por la causa desgraciada de esta profunda crisis a la que no se vislumbra un fin cercano, se está empezando a reconocer de forma más notoria, tanto entre los particulares como a través de los medios, la grandísima, eficacísima y abnegada labor social de esta ejemplar institución católica. Nos toca a todos demasiado cerca como para que no nos pellizque algo nuestra sensibilidad. ¡Hay que colaborar con lo que ya es sabido que funciona!

  2. La cairdad es propio de una organización conservadora como es la iglesia y la misma cáritas, yo prefiero la solidaridad.

    • La Iglesia y Cáritas también son solidarias. De hecho, si conocieras el significado de caridad comprobarias que es ser solidario con el sufrimiento ajeno.
      La verdad, con tal de desprestigiar a la Iglesia y Cáritas, con tal de ir en contra, algunos ya no sabeis que hacer. Que pobres de espíritu y de mente que son algunos.
      Saludos

      • Yo trabajo en la solidaridad, no en la caridad. O sea que no pretendas darme lecciones de nada con un mísero blog.

      • Será un mísero blog, pero te pasas aquí las horas. También te digo que este mísero blog no necesita de las opiniones tan míseras y rastreras de alguien que escupe a Cáritas. Eso dice mucho de tu persona.
        Me alegro que seas solidario, pero deja que otros también lo sean y que a los que ayuden le estén muy, pero que muy agradecidos, hablo de Cáritas. Pero insisto, que pena que haya gente como tu que tire piedras a Cáritas por el simple hecho de que no te guste la Iglesia. Al menos se un poco sensato y reconoce la gran función y prestación social que realiza, que es enorme.

  3. Yo no he escupido a nadie no seas manipulador, simplemente he hecho una crítica( eso que a ti tan poco te gusta recibir y tanto te gusta hacer) sólo he dicho que Cáritas como su nombre indica y que yo prefiero la solidaridad que es mucho más sana.

    Es cierto que hace una gran función, pero con dinero público que creo otras asociaciones harías mucho mejor y sin acompañarlo de proselitismo religioso, es decir laico y solidario simplemente.

    • Yo acepto cualquier crítica siempre que sea constructiva. Decir que Cáritas o la Iglesia no es solidaria… pero si es la institución más solidaria del mundo, por favor. No hace falta ser voluntario de Cáritas para ser cristiano, no tiene nada que ver. Son miles los voluntarios de Cáritas que no son cristianos y que no tienen que ver nada con la Iglesia. Por lo tanto, nada de proselitismo, es que hay que hablar con conocimiento de causa, cosa que falta le hace a este país.
      Su nombre, como bien dice el comienzo del artículo, es caridad, pero te pido por favor que busques lo que significa caridad. Pero es que Cáritas es mucho más que eso, vuelve a leer el artículo, porque creo que opinas sin leer y después continuamos hablando. Cáritas es mucho más que solidaridad.
      ¿Con dinero público? no sabes lo que dices, prácticamente todo el dinero que recibe Cáritas es por iniciativa privada, o sea, de personas que voluntariamente donan su dinero a Cáritas. Es la organización, con los datos en la mesa, que más y mejor ayuda a los más necesitados, la que MÁS.
      Ahora, cada cual puede ayudar a la organización humanitarias que mejor prefiera. Pero hombre, basta de decir tonterias sobre Cáritas.
      Un saludo

  4. Nunca discutais con un imbécil, te llevará a su terreno y allí, te ganará por experiencia.

  5. Debemos conspirar contra la mediocridad que falta nos hace. Cuando no se quiere entender aunque se pongan sobre la mesa datos objetivos y contrastados, lo mejor es dar de lado las sandeces aldeanas de quienes intentan dar vueltas al rededor de la verdad para no aceptarla.
    Intentar desprestigar la labor social, humanitaria y solidaria de Cáritas es propio de ignorantes culturales e insensatos sectarizados.
    Pero ya lo dijo Mario Vargas Llosa “la degradación moral y cultural nos lleva al abismo”.

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